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viernes, 6 de abril de 2012

San Sebastián, visitando el Norte de España

Marzo 2010

Estaba viviendo temporalmente en Huesca, tierra de ternascos y jotas, y aprovechando la proximidad, decidí pasar un fin de semana en el País Vasco.

Además, como fan incondicionable de mi querido Athletic de Bilbao que soy, todavía no había visitado La Catedral ( San Mamés ), así que además de saborear buenos pinchos iba a ver a mi equipo jugar en su estadio.
Pasaría el primer día en San Sebastián, y el segundo en Bilbao.

San Sebastián es la ciudad más cara de España, y ya me di cuenta de ello incluso antes de llegar con los sablazos de los peajes que hay hasta llegar allí.


Me alojé al lado de la playa de la Concha, en una pensión modesta y económica, que para la zona en la que estaba y por 50€ me hizo el apaño la mar de bien.
Lo primero tras dejar el equipaje fue dar una vuelta por la ciudad.


La verdad es que me impresionó bastante la ciudad por su belleza y su aire señorial.

Llegué a su majestuoso Ayuntamiento, que desde su inauguración el 1 de julio de 1897 hasta su cierre en 1924, por la prohibición del juego, fue sede del Gran Casino de San Sebastián.

Con sus ruletas y en su Salón de Baile, actualmente  Salón de Plenos, se entretenían políticos, escritores y  artistas de la Belle Epoque.  El 20 de enero de 1947 se convirtió en la Casa Consistorial de la ciudad, que cambió su sede desde la Plaza de la Constitución.

 Como se había hecho la hora de comer, callejeé hasta llegar a la calle 31 de agosto donde empezó mi festival gastronómico de pintxos vascos.

Al fondo tenía la Basílica de Santa María, una impresionante obra barroca del siglo XVIII que preside la calle Mayor en plena Parte Vieja donostiarra.
De esta obra de arte destacan la fachada barroca de matiz churrigueresco, presidida por una escultura de San Sebastián Martir y el retablo mayor dedicado a la Virgen del Coro, patrona de la ciudad.
Junto a la pila bautismal, se puede contemplar una escultura en forma de cruz de Eduardo Chillida.
La Basílica se construyó entre 1743 y 1774, sobre la planta de un templo anterior que ocupaba el mismo espacio.
La puerta principal  coincide en línea recta con la entrada a la Catedral de El Buen Pastor.


Con el estómago lleno y con bastantes menos euros en el bolsillo, porque insisto que San Sebastián es muuuuy caro, seguí dando un paseíto por el puerto.

 Era la  primera vez que tenía el Cantábrico delante, una lástima que hiciera un poco de fresquete todavía y que no me pudiera bañar.

 Habían barcos de todo tipo, y restaurantes que prometían el mejor marisco de la zona.




Desafiando a la fuerza de la mareas, en pleno Paseo Nuevo, se alzaba imponente la escultura Construcción Vacía, del artista Jorge Oteiza.

La obra, que fue premiada en la Bienal de Sao Paulo hace medio siglo, es hoy día un referente en el mundo del arte contemporáneo;  un verdadero tesoro al alcance de todos.

Tras unos minutos observando la tranquilidad de las aguas del Cantábrico, di la vuelta hacia la playa otra vez.



 Si de día era bonita, al atardecer era espectacular...


Con la bella estampa del sol poniéndose sobre la playa, era el momento de volver a la pensión a darse una ducha y prepararse para la noche.


Para cenar di un paseo en busca de más bares para tomar más pintxos, y nos pusimos a pedir, pintxo de jamón por aquí, unas banderillas por allá, un vinito más, otra birra...total 80€, yo me quería morir, 80 euros por 4 pintxos!!!
 Y tras los pintxos nada mejor que irse a la calle de los tajaos a tomarse la última en nuestro caso.

Al día siguiente me esperaba Bilbao!!!

2 comentarios:

De pequeño siempre iba de vacaciones a San Sebastian, además tenía una película de niño (la isla del tesoro) ... recuerdo con mi hermana ir a la isla (no recuerdo el nombre) de la playa de la concha e invertir horas buscando un tesoro ...

Hoy día sé que el tesoro no estaba en la isla sino en la propia ciudad de San Sebastián porque ... es una joya.

Gracias por compartir.
Alfonso (www.thewotme.com)

Es verdad que Donostia es cara pero se comen los mejores pintxos, ummm
Saludos viajeros,

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