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sábado, 24 de febrero de 2007

Aterrizando en Múnich

Mayo 2006

En esta ocasión y por segunda vez el destino me preparó una sorpresa y me tocó un fin de semana completo en Múnich, la ciudad de la cerveza por definición.

Situada al pie de los Alpes, la capital del Estado Libre de Baviera es surcado por el río Isar (diáfano, de aguas verdes). Múnich, considerada tras la Segunda Guerra,"ciudad secreta de Alemania", es un importante centro económico y una de las ciudades industriales más grandes del país, bastión de la "alta tecnología", famoso por sus elegantes comercios, modernos clubes nocturnos, cervecerías y alegres festivales.




Ruta:





Día 1

En este viaje conté con la grata e inmejorable compañía de mi madre, ya que sentía gran atracción por este país.
Bien pues cogimos el vuelo desde Barcelona y en unas dos horas y pico creo llegamos a Múnich.

El aeropuerto era el más moderno que había visto nunca, con amplios sofás con proyecciones de diapositivas en el suelo, cómodos sillones balancines para hacer más llevaderas las esperas...se notaba que estábamos en el país de las tecnologías.


Desde allí cogimos el tren y nos bajamos en la estación Hauptbahnhof, y nada más salir teníamos nuestro hotel enfrente, el Hotel Amba, un tres estrellas sencillito y muy bien situado, que para lo que lo queríamos ya estaba bien.

El servicio del hotel malísimo por cierto, al llegar nos hicieron esperar casi una hora para darnos la habitación.

Al final la que nos dieron tenía unas maravillosas vistas a un muro, que majos!!! yo creo que fue por el porculo que le dí mientras nos hacían esperar...

Dejamos las bolsas cogimos las cámaras y a rodar por Múnich!!!

No llevábamos una ruta fija, así al salir del hotel nos dirigimos al centro y nos dejamos llevar, eso sí con el mapa en la mochila por si en algún momento nos perdíamos.



Empezamos a pasear por sus calles y nos llevaron a la Marienplatz. Esta parte de Múnich era el lugar favorito de reunión para la gente y donde se celebraba el festival Oktoberfest, la gran fiesta de la cerveza.


Seguimos la calle y llegamos al Viktualienmarkt, un mercado con productos de diferentes naciones; en el que habían un montón de puestos de comida, y sobretodo de espárragos, unos espárragos como pepinos de gordos, una pasada.
Nos paramos en un puestecito a comernos un bratwsburg, y estaban bueníiiiiiiisimos!!!!

Cogimos el metro dirección Hofgarten, donde nos dimos una vuelta por su jardín botánico.


Seguimos la ruta al parque de al lado el Englischen Garten, este más grande que el anterior, no llegamos a verlo entero porque era enorme, pero vimos cosas curiosas en él como surferos en el río que lo atravesaba,







o una pagoda enorme, la Chinesischer Turm, rodeada de mesas para tomarte una cerveza con una banda que interpretaba la música folclórica de la región vestida con los tradicionales pantalones de cuero. Allí descansamos un poco y nos tomamos unas birras alemanas.


Volvimos a la calle del hotel que era una en la que había mucho movimiento y la que llevaba a la Marienplatz, y flipábamos bastante con los precios, Alemania desde luego no es un país barato.


La ciudad está rodeada de figuras de leones por todos los lados, símbolo de Munich, leones payasos, leones esquiadores, leones domadores, leones acuáticos....


Acabamos la jornada cenando en un restaurante cercano al hotel unos bratwsburgs y una kartoffelsalat ( no se si se escribe así ), un puré de patatas un poco avinagrado con cebollino, bueníiiiisimo.

Hay que ver que bien se comía en Alemania!!!!

Después fuimos a dar un paseo para contemplar la noche de Munich, con todos los monumentos iluminados, el paseo se hizo muy agradable.






















































4 comentarios:

Felicidades globbetroter. Me encanta tu blog. Tus comentarios me sirvieron para el viaje que hice en enero a Munich. Saludos

Gracias Gerard,

me alegra que mi blog te haya servido de ayuda.

Un saludo!!

Soy de Munich y me ha gustado vuestro comentario! Merece la pena ver tambien el Museo de BMW de Zara Hadid y muchas mas cosas. Es como todo, hay poco tiempo disponible en los viajes asi que ¡volver a Munich siempre merece la pena!

A mi me van a servir tus comentarios para dentro de unos días que me marcho al sur de Alemania.
Gracias por compartir tus experiencias.
Saludos

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